Frontignan-la-Peyrade: Finalización de los trabajos de rehabilitación en el emplazamiento de la antigua refinería

Tras casi cuatro años de obras, Séché Environnement ha finalizado uno de los mayores proyectos de rehabilitación de terrenos contaminados de Europa. Once hectáreas de antiguos terrenos industriales abandonados han sido devueltas a la ciudad de Frontignan y ya están listas para un nuevo futuro.
El reto: dar un nuevo impulso a un recinto industrial en el corazón de una zona urbana densamente urbanizada
La antigua refinería de Frontignan-la-Peyrade presentaba las huellas de décadas de producción petrolera: suelo contaminado, aguas subterráneas afectadas y riesgos pirotécnicos derivados de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Dado que el emplazamiento se encontraba justo al lado de zonas residenciales, la rehabilitación requirió no solo una experiencia técnica de primer nivel, sino también un control estricto de cualquier molestia que pudiera suponer para los vecinos.
Este proyecto de alcance europeo, puesto en marcha en el verano de 2022, se encomendó a Séché Environnement Services (SES). Se completó en la primavera de 2025 con la entrega oficial del emplazamiento al ayuntamiento de Frontignan.
Una carpa protectora móvil
Ante los riesgos de molestias por olores y dispersión de polvo, los equipos desarrollaron una solución innovadora: una carpa protectora inflable de 120 m × 50 m, con un peso de 60 toneladas métricas y dotada de un sistema integrado de tratamiento de aire.
La innovación radica no solo en su tamaño, sino también en su movilidad: la hemos reubicado 17 veces a lo largo de cuatro años sin desmontarla. Esta capacidad de adaptarse al avance de las obras en tiempo real permitió mantener unas condiciones óptimas para los residentes locales al tiempo que se cumplían los plazos del proyecto, una proeza técnica que se ha convertido en un símbolo de este proyecto.
Gestión de aguas subterráneas: servicios de ingeniería a medida
Las aguas subterráneas, que ya se encontraban a una profundidad de 2 metros y que, durante la excavación, se extendieron hasta una profundidad de 4 metros, supusieron uno de los mayores retos técnicos del proyecto.
Se instaló in situ una planta de tratamiento especial con una capacidad de 80 m³/hora, compuesta por un depósito de agua flexible con una capacidad de 300 m³ y un embalse de almacenamiento con una capacidad de 1.000 m³. La mayor parte del agua tratada se reutilizó en la obra —para el riego de las vías, el lavado de maquinaria y con fines técnicos—, lo que redujo significativamente el consumo de agua potable.
El hallazgo de un proyectil de 250 kg: seguridad y precaución
El riesgo pirotécnico ya se había identificado durante la fase preparatoria, y se integró de forma permanente a expertos especializados en los equipos de movimiento de tierras. Se trató de una medida de precaución que no puede sino ser bien recibida, ya que en marzo de 2024 condujo al descubrimiento de un artefacto explosivo sospechoso y a la activación inmediata del protocolo de seguridad: suspensión de las obras, evacuación y acordonamiento de la zona. Se confirmó rápidamente la presencia de un proyectil de 250 kg. Se activó un centro de coordinación en colaboración con la prefectura, las fuerzas del orden y los equipos de desactivación de explosivos. El artefacto explosivo se trasladó a una instalación de almacenamiento temporal segura hasta su recuperación. No se produjeron incidentes ni heridos.
La economía circular, en el centro de la operación
La obra aplicó plenamente los principios de la economía circular en el tratamiento de los 175 000 m³ de material excavado:
- El 40 % de los materiales se recicló tras su cribado y trituración, y se reutilizó directamente en la obra
- El 60 % del suelo excavado se procesó en un biocentro y posteriormente se recicló
La obra en cifras
| Superficie rehabilitada | 11 hectáreas |
| Tierra excavada y procesada | 175 000 m³ |
| Tierra retirada de la obra | 80 000 m³ |
| Carpa de contención | 120 m × 50 m — 60 t |
| Reubicaciones de la carpa | 17 veces sin desmontarla |
| Capacidad de tratamiento de agua | 80 m³/h |
| Personal movilizado | hasta 40 personas en los periodos de mayor actividad |
Una zona transformada
Una vez finalizado este proyecto de construcción, 11 hectáreas de terrenos industriales abandonados del municipio quedarán rehabilitados en condiciones adecuadas para nuevos usos. Este proyecto demuestra la capacidad de Séché Environnement para llevar a cabo proyectos de rehabilitación complejos en condiciones difíciles y con altos estándares de seguridad, rendimiento medioambiental y consideración hacia la comunidad circundante.
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